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DS 4 CROSSBACK, UNA APUESTA ELEGANTE Y ARRIESGADA

Aunque el DS 4 Crossback se base en el DS 4 estándar, la diferencia entre ambos parece bastante clara, sobre todo en relación al uso que se le suele dar a cada uno de ellos. Y es que, además de haber logrado una imagen más distinguida y exclusiva que el DS 4, el 4 Crossback apuesta por un uso más aventurero gracias, en gran parte, a su carrocería 30 milímetros más alta. El DS 4 Crossback BlueHDi 120 S&S que hemos probado sorprende por su estética ambiciosa a la par que elegante, aunque sin dejar de lado su notable rendimiento.

Si bien es cierto que la opinión sobre la estética de cualquier coche es totalmente subjetiva, también es verdad que mentiríamos si dijéramos que el 4 Crossback pasa desapercibido. Al pisar la calle, este DS se vuelve el centro de muchas miradas, demostrando el acierto por parte de la marca francesa de automóviles de lujo de diferenciarlo de sus orígenes Citroën.

Todo en el 4 Crossback contribuye a conferirle un carácter más dinámico y aventurero, aunque sin perder ni un ápice de esa finura francesa tan reconocible en cualquiera de los modelos de la firma. Empezando por el frontal, que cuenta con una nueva parrilla hexagonal en la que sobresale el logo de DS en el centro, además de las ópticas Vision, que combinan tecnología LED y Xenón.

La carrocería del DS 4 Crossback mide 4,28 metros de largo, 1,81 metros de ancho y 1,53 metros de alto, mientras que el maletero ofrece una capacidad de 385 litros que pueden convertirse en 1.021 litros en caso de plegar los asientos posteriores. El confort está asegurado, tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Y, en gran parte, se debe a los asientos, que son rígidos –en el buen sentido de la palabra– y cómodos, por no hablar de la excelente sujeción que ofrecen a copiloto y conductor.

Sin embargo, el querer ofrecer el más exclusivo de los diseños (casi) siempre supone la pérdida de otros aspectos fundamentales como lo es la funcionalidad. Y el ejemplo más notable de esta falta de practicidad en el 4 Crossback es la fijación de las ventanillas traseras, que no permite ni abrirlas ni cerrarlas. Algo que, sin duda, acaba resultando un coste demasiado caro, ya que un aspecto como el diseño no debería sacrificar ningún otro.

Y es que ese lujo francés que tan notable es en el exterior, también se transmite en el interior de nuestra unidad de pruebas a través de pequeños detalles como la opción de la tapicería Bracelet, el salpicadero totalmente rematado en cuero o la rejilla del radiador DS Wings con amplias zonas cromadas; por no hablar de las memorias de posición de los asientos e, incluso, su función de masaje que intentará calmar al conductor más nervioso.

De la misma manera que ocurre con el DS 4 estándar, el Crossback también cuenta con un total de cuatro niveles de acabado. Tres de ellos, el Desire, el Style y el Sport, coinciden en ambos modelos, pero no el acabado tope de gama que, en vez de contar con el Performance Line como el DS 4 normal, ofrece el Connected Chic. Cabe destacar que el nivel más bajo de acabado sea capaz de superar unas expectativas relativamente altas, pues el Crossback Desire dispone de funciones con las que no todos los modelos base de gama cuentan, como el encendido automático de luces de cruce, el sensor de lluvia o el climatizador automático.

Con nuestra unidad de pruebas, además, hemos podido disfrutar de navegación 3D, sensor y ayuda al estacionamiento trasero y sistema de vigilancia del ángulo muerto. Este tipo de sistemas de asistencia a la conducción sí que suponen un apoyo muy provechoso para el conductor del vehículo. Sobre todo, el de vigilancia del ángulo muerto, que facilita nuestro día a día simplificando la conducción.

VARIEDAD DE MOTORES

En cuanto a la motorización, el DS 4 Crossback está disponible  con cuatro mecánicas distintas. Nosotros hemos probado un diésel BlueHDi de 120 CV con caja manual de seis velocidades, logrando un consumo medio de 4,9 litros a los 100 kilómetros, aunque también está disponible una versión con el mismo motor pero con caja automática EAT6. Ofrece, también, otra mecánica de gasóleo de 180 CV asociada al cambio automático EAT6 y dos mecánicas gasolina, pudiendo montar el PureTech tricilíndrico de 130 CV con caja manual de seis velocidades o el THP de 165 CV con caja automática EAT6.

Nos quedamos con la quietud del motor, que sorprende transmitiendo una sensación de calma al conductor que nos lleva a pensar que la combinación del propulsor que equipa con el cambio manual de seis marchas debe reconocerse como una de las mejores opciones que este DS 4 Crossback podía ofrecer, sin lugar a dudas.

 

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