Prueba: AUTOCARAVANA ACE 691 CDA

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Este capuchino es grande, 7,2 metros de largo, y de buena capacidad, seis adultos pueden dormir con plena comodidad en sus tres camas, reúne unas cuantas soluciones ingeniosas constructivas y de diseño.

En la distribución del espacio interior nos encontramos con una cama transversal trasera alta, su acceso está flanqueado por el cuarto de baño, lado izquierdo, con lavabo y wc, y la ducha lado derecho.

 

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El conjunto constituye una suite que da una buena intimidad a sus ocupantes. Debajo de la cama trasera hay un gran garaje, de 225 x 137 x 120 cm, accesible también desde el interior. El pasillo entre el aseo y la ducha está realzado 27 cm, con ello se facilita el acceso a la cama a la vez que se gana una sentina accesible desde una trampilla.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La parte central tiene un salón adosado a la pared izquierda, bien para cuatro adultos con amplitud, que se transforma, como es habitual en cama doble. A su lado, y lindando con la cabina de conducción, un frigorífico de 150 litros, con congelador separado, y encima un horno microondas.

Seis adultos pueden dormir en este ACE, seis también pueden ir en ruta, en el salón se tendrán de apretar para caber seis personas. No habrá problema para cocinar para seis, el bloque cocina es amplio, con tres fuegos, la nevera y los armarios de buena capacidad. Encontrarán justo el armario ropero, aunque siempre se puede recurrir al garaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 691 CDA da sensación de amplitud al entrar, posiblemente por la altura interior de casi 2,2 metros, o también por la decoración, combinando tonos oscuros madera wengué con reminiscencias africanas, con los claros, magnolia, de las puertas.

La autocaravana que hemos probado está montada sobre un chasis Citroën Jumper, idéntico al Fiat Ducato, con motor de 3 litros de cilindrada y casi 160 CV de potencia. Esta motorización, que habitualmente los fabricantes proponen como una alternativa a la de 2,3 litros y 130 CV, tiene, en el caso de este ACE, un sobreprecio de unos 2.200 €, y es una alternativa a plantearse seriamente. Los caballos extras, y los 400 Nm de par, se aprecian mucho en uso normal. No se trata de obtener grandes velocidades máximas, pero sí de circular con comodidad, con un comportamiento más cercano a un turismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los capuchinos no suelen tener una aerodinámica excepcional, pero este ACE se coloca en los 120 km/h con extrema facilidad, y los mantiene sin dificultad en la mayoría de las cuestas de autopista. Sus recuperaciones son brillantes y reacciona con gran rapidez a una leve presión sobre el pedal de acelerador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La línea es la clásica de un capuchino, como novedad aporta el exterior de las paredes en plancha de poliéster lisa, de color similar al de la cabina, en substitución de las planchas de aluminio prelacado martelé.

Es difícil decir qué es mejor. El poliéster es más fácil de reparar en caso de roces o pequeños golpes, que suelen ser bastante habituales, también ofrece un mayor aislamiento, pero envejece con más rapidez que el aluminio, con tendencia a “amarillear” con el paso de los años.

 

FICHA TÉCNICA: