Prueba: VOLKSWAGEN CADDY MAXI TRAMPER

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Tiene una amplia tradición en vehículos de acampada, que se inició con el Tipo 2, el favorito de los hippies de los años 60 del pasado siglo.

Tuvo continuación con los Westfalia, para muchos el arquetipo del camper, primero con los sucesores del Tipo 2, motor y tracción trasera, y después con las Transporter de motor y tracción delantera.

 

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Con el Caddy VW amplía su oferta en este segmento, en dos versiones y múltiples motorizaciones. Hemos probado el Caddy Maxi Tramper, que es casi medio metro más largo que el normal, y se adecua mejor a esta función. El incremento de longitud se ha realizado a base de alargar la batalla de 32 cm y el voladizo posterior de 15 cm. El único pero que le hemos encontrado ha sido para aparcar en línea, en alguno de los huecos que se encuentran en las poblaciones hay que hacer varias maniobras para colocarlo, como con un SUV grande del tipo del Nissan Murano.

El Tramper no es propiamente un camper, en su interior sólo encontraremos una cama doble y unos cuantos bolsillos, colgados de las paredes, tapando la última fila de ventanas, que hacen funciones de armarios.

Para sacarle todo el jugo a sus posibilidades es mejor ir a un camping y montar la tienda posterior, sacar la mesa plegable y las dos sillas.

La tercera fila de asientos se ha substituido por la cama plegable, debajo hay un espacio para cargar objetos, ocupado parcialmente por la tienda plegada y por una bolsa para las dos sillas. También se guarda la mesa en un compartimento cerrado con cremallera. Para desplegar la cama, muy sencillo y rápido, hay que abatir los respaldos de los asientos de la segunda fila y de los delanteros.

Queda una cama de 2 metros de largo por 1,10 metros de ancho, con unas lonas que cubren los laterales y el frontal, aguantadas por ganchos y velcros. Entre la cama y la puerta trasera quedan unos 40 cm libres, en el Caddy Maxi.

Para estar más cómodos es conveniente colocar la tienda, que se engancha por medio de clics del marco del portón trasero y de este mismo. El portón hace funciones de techo y dispone de dos luces de leds. Queda un espacio de 140 x 125 cm, en el que caben la mesa y las dos sillas si el tiempo es lluvioso.

El Tramper que hemos probado estaba equipado con el motor turbodiésel de 1.6 litros de cilindrada y 102 CV de potencia, cambio manual de cinco velocidades.

A destacar el control de estabilidad de serie. Sus prestaciones son más que suficientes y destaca por sus consumos muy contenidos a tenor de las dimensiones del vehículo.

FICHA TÉCNICA: