Prueba: McLOUIS TANDY 636G

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La gama McLouis está formada por seis series: Glamys, capuchinos y perfilados, Steel, capuchinos, Mc4, perfilados, MacVan, campers, Tandys, capuchinos y perfilados y Nevis, integrales.

Entre los capuchinos, los Tandys son el alto de gama.

El 636G, que hemos probado, es un capuchino de casi siete metros de longitud, de seis plazas nocturnas, cinco en ruta, con garaje.

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Este garaje hace prácticamente obligatorio que la cama trasera transversal sea alta, concretamente se sitúa a un metro del suelo, hay una escalerilla plegable para facilitar el acceso. La altura libre entre el colchón y el techo es de 97 cm.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El número de personas idóneo para viajar en el Tandy 636G es de cuatro.

El habitáculo se puede separar en dos zonas con una puerta corredera, en la trasera quedan la cama el aseo y la ducha.

Así la intimidad nocturna queda todo lo garantizada que pueda ser en una carrocería de siete metros de largo, dos personas duermen en el extremo trasero y las otras dos en el delantero, en la buhardilla, separados por una puerta de madera.

Para acceder a la cama delantera, situada a 163 cm del suelo, hay una escalera de aluminio.

La buhardilla es amplia, la altura libre al techo es de 62 cm, luminosa, con dos ventanas laterales y una gran claraboya.

 

En el salón hay sitio para seis comensales, tres sentados en el banco en L de lado izquierdo, dos en los asientos giratorios de la cabina y uno en el banco del lado derecho, aunque los platos de estos comensales, a tenor de las dimensiones de la mesa, 100 x 69 cm, estarán apretados.

Esta mesa se puede mover en dirección longitudinal y transversal. Con los asientos delanteros de cara a la marcha es conveniente situarla pegada a la pared izquierda para facilitar el paso a la cabina, de por sí fácil al poder levantar la cama de la buhardilla.

En ruta, tiene capacidad para cinco plazas. Además de las dos de la cabina, dos más se sitúan en el banco del salón, en sentido de la marcha y con sus correspondientes cinturones de seguridad. La quinta, se sitúa en el banco derecho del salón, de espaldas a la marcha, con cinturón abdominal. Esta plaza es circunstancial, ya que para que pueda apoyar bien los pies en el suelo hay que poner una madera para tapar el hueco de los dos escalones de entrada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estos escalones son más prácticos que un escalón plegable, ya que no hay posibilidad de que se atasque, no hay que desplegarlo para entrar y salir y no sobresale, pero dejan un hueco en el interior.

El salón se puede transformar, mediante unos suplementos, en una cama doble, con lo cual se eleva la capacidad de noche a seis plazas, pero bloquea la entrada por la puerta del habitáculo.

La cocina ha sido especialmente mimada. El bloque es en L, el mueble es blanco, del mismo estilo que el del lavabo, con un práctico cierre unitario para evitar que los cajones se abran en marcha.

Los amantes del arte culinario serán felices, disponen de una unidad de tipo doméstico, con cuatro quemadores, aunque si utilizan sartenes y ollas grandes solo podrán utilizar dos, dado que la distancia entre éstos es limitada, cuestión de espacio. Tiene un calentador de platos y un horno, todo como en las casas, o mejor que en muchas.

Se complementa con un frigorífico grande, de 150 litros de capacidad, con congelador separado. La ducha y el aseo están separados, a la izquierda y la derecha respectivamente, del pasillo de acceso a la cama trasera.

A destacar el lavabo de vidrio puro diseño italiano. Esta separación es una buena solución, aunque requiere más espacio, para evitar los clásicos atascos matutinos cuando todos quieren asearse.

En carretera este McLouis tiene un buen comportamiento dinámico, como es de esperar de su vía trasera ampliada del chasis camper de Fiat, que evita balanceos, a la batalla larga, 403,5 cm, a un voladizo trasero relativamente pequeño, 2 metros, que junto al diseño de la buhardilla que limita la descarga aerodinámica del tren delantero a velocidades elevadas, siempre y cuando sus usuarios no se pasen cargando excesivamente el garaje.

El motor, por su parte, con sus 130 CV de potencia, permite viajar a las velocidades legales sin apuros, incluso supera bien las cuestas, ayudado por el cambio de seis relaciones.

FICHA TÉCNICA: