Prueba: BMW 320d EFFICIENT DYNAMICS

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Conseguir un consumo de 3,2 litros cada 100 km, en el EcoTur RACC, con un recorrido de 178,97 km que incluía varios puertos de montaña, travesías de poblaciones ente ellas Barcelona, solo superado por un Toyota Prius híbrido de última generación y un Kia Rio diésel de 1.100 cm3 de cilindrada, dejando atrás a 11 vehículos híbridos, parece un milagro con un coche que rondaba, con dos ocupantes y combustible, los 1.600 kg.

El mérito, en gran medida, se debe al 320d Efficient Dynamics. La firma bávara ha realizado un ejercicio de lógica para mejorar la eficiencia de este coche. Empezando por el motor, un turbodiésel con common rail. En la mayoría de motores la bomba del líquido refrigerante funciona siempre a máxima potencia, y el caudal se regula por un termostato, en este BMW se regula su potencia. Lo mismo pasa con la bomba de aceite. Si la batería no está muy descargada el alternador solo la carga en las retenciones y frenadas.

Si el climatizador no está conectado su compresor de desacopla, y por lo tanto el motor no lo hace girar. Incorpora la función star/stop que detiene el motor en los semáforos y atascos, volviendo a arrancar al soltar el pedal del freno.

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Además la asistencia electromecánica de la dirección solo actúa cuando se gira el volante; es decir, se han minimizado los consumos innecesarios.

También se ha mejorado la aerodinámica, Cx 0,26, carenando completamente los bajos y reduciendo la altura total en 15 mm con relación al 320d normal. Igualmente la entrada de aire al radiador es variable en función de las necesidades, una idea que utilizaron algunos automóviles de los años 30 del pasado siglo aunque en la época no era por motivos aerodinámicos.

El cambio de seis marchas tiene unas relaciones muy largas, en sexta se va a 63 km/h a 1.000 rpm, algo que este 320 admite gracias al volante de inercia de doble asa equipado con un péndulo de inercia.

En conducción no decepciona, y su comportamiento es el que se espera de un BMW, con la chispa deportiva que los caracteriza. El fabricante anuncia 8 segundos para pasar de o a 100 km/h y una velocidad máxima de 230 km/h. La diferencia de potencia de 21 CV, de 163 a 184 CV, con el 320d normal difícilmente se aprecian, mientras que este consume casi un 10% más en ciclo urbano, 4,5 frente a los 4,1 l/100 km del Efficient Dynamics.

La estabilidad es muy correcta, en carreteras viradas es mejor seleccionar la opción Sport, que endurece las suspensiones y aumenta el dinamismo del motor, frente a la EcoPro que favorece el consumo.

Llevado al límite los neumáticos son los primeros que tiran la toalla, se trata de unos Michelin Energy Saber, de bajo rozamiento que priorizan la reducción del consumo, y relativamente estrechos 205/60 en llanta de 16”. Aunque hay que reconocer que realmente hay que ir rápido para encontrarle fallos.

A destacar el silencio de marcha y la falta de reacciones, rebotes e imprecisiones de la dirección. No hemos tenido ocasión de probarlo tirando de una caravana, pero está claro que algunas de sus ventajas desaparecerían en parte, como las aerodinámicas. Todos los sistemas de ahorro incorporados, y antes descritos, seguirán actuando.

En cuanto a la relación de las velocidades obligará a utilizar con más frecuencia de lo habitual la quinta marcha, pero esto no penalizará el consumo ya que tiene una desmultiplicación de más de 50 km/h a las 1.000 rpm.

FICHA TÉCNICA: