HYMER B 595 STARLIGHT

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El B 595 no defraudará la idea que muchos autocaravanistas tienen de Hymer: integral y mecánica Mercedes. También responde a la imagen de solidez que se tiene de la marca: faldones de aluminio, trasera del mismo material, poco plástico en el exterior de la carrocería, etc.

A la serie StarLight el fabricante le ha aplicado una cura de adelgazamiento para conseguir mantenerse por debajo de los 3.500 kg de PMA homologando cuatro plazas, para ello, entre otros elementos, destaca el suelo de poliéster reforzado con fibra de vidrio, GFK.

El 595 que hemos probado incorpora una amplia lista de opciones; dos de ellas afectan directamente a la mecánica, el cambio automático Wandler y el depósito de combustible de 100 litros de capacidad. Dos a la seguridad, las cerraduras adicionales en la puerta del conductor y del habitáculo, las otras al confort y la funcionalidad: persiana de accionamiento eléctrico para el parabrisas, campana extractora en la cocina, base de madera para la ducha y tapicería de piel combinada con tela.

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Alrededor de la mesa del salón se pueden situar hasta seis personas, tres en el sofá en L, dos en las butacas giratorias del conductor y su acompañante y otra en el asiento situado junto a la puerta.

Para adaptarla lo mejor posible a todas estas personas, la mesa es giratoria y se desplaza 17 cm, tanto en sentido del eje longitudinal como el transversal.

El bloque cocina, situado entre la puerta de entrada y la nevera, tiene tres quemadores, suficientemente separados entre sí para poder usarlos a la vez sin que las paellas, ollas, etc., con las que se cocina se estorben.

El cuarto de aseo, ubicado entre el salón y la habitación trasera tiene dimensiones correctas, la ducha está separada por una mampara plegable, la base de madera se puede levantar y fijarla en posición vertical, facilitando la limpieza.

La cama fija trasera es transversal, hay un escalón para facilitar el acceso, está rodeada de armarios altos, a su lado se encuentra el armario ropero con estantes inferiores.

Sobre la cabina de conducción hay una cama abatible, subirla o bajarla es muy sencillo, aunque opcionalmente puede equipar un mecanismo eléctrico. Bajada reposa sobre unos apoyos laterales que evitan que se mueva. La altura libre al techo es generosa, 81 cm, y queda a 120 cm del suelo. Para subir a ella dispone de una escalerilla, aunque poniendo pie en el asiento de la derecha se sube con comodidad. El salón queda parcialmente libre y la mesa, si se quiere, puede quedar preparada para el desayuno.

Los acabados interiores y el equipo están a la altura de lo que se espera de una autocaravana premiun, se ha cuidado especialmente la funcionalidad, en el piso hay varias trampillas que permiten acceder a los depósitos de aguas y otros elementos.

Se echa en falta que el cierre centralizado solo actúe sobre la puerta del conductor y no en la del habitáculo, y la ausencia de una cámara de marcha atrás, casi imprescindible en un vehículo que no tiene ventana trasera.

El chasis del Mercedes es alto, lo que permite un doble suelo donde se han colocado los depósitos de agua, potable y gris, y otros elementos técnicos, la distancia al suelo del piso de la autocaravana es de 73 cm, que se salvan con un escalón plegable eléctrico y otro escalón interior.

En conducción normal no se aprecia ninguna diferencia entre la tracción trasera de este vehículo y otro de tracción delantera, únicamente arrancando en pendientes pronunciadas no aparece la tendencia a patinar característica de aquellos.

El cambio automático es sumamente cómodo, permite cambiar de marchas manualmente de forma secuencial. La asistencia para arranque en cuesta, que continúa frenando durante 2 segundos después de dejar de pisar el freno, junto con el cambio automático, hacen que arrancar en pendiente sea un juego de niños.

Conducir este Hymer es muy fácil y seguro, tanto en autovía como en carreteras estrechas de montaña, a ello ayuda la presencia del ABSD, el ESP, control de estabilidad y del control de tracción. Los 163 CV de potencia son más que suficientes, de hecho raramente se usan, quizás en algún adelantamiento que realiza con suma facilidad.

En autovía hay que estar atento al velocímetro pues no es raro que, sin darse cuenta el conductor, supere los límites legales, aunque haya pendiente. Lo más aconsejable es utilizar el Tempomat, que regula la velocidad.

FICHA TÉCNICA: