AUDI A3 2.0 TDI

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La última generación del A3 sigue la línea de sus antecesores. A primera vista se identifica como un A3 aunque los cambios que ha experimentado son importantes. Con sus 1.600 kg de capacidad homologada de remolque, es un buen tractor para una caravana media, pero en tracción acusará unos desarrollos de marchas largos, principalmente en 5ª y 6ª, lo que conlleva un uso frecuente de la palanca de cambio.

La batalla, por ejemplo, se ha incrementado hasta los 2,6 metros. El montante C tiene una gran inclinación dando compacticidad al conjunto.

El interior está bien acabado, con la seriedad que caracteriza a la marca. La instrumentación está a la vista, frente al conductor el velocímetro, el cuentarrevoluciones, nivel de combustible, temperatura de refrigerante y pantalla multifunción.

En el centro una pantalla escamoteable multifunción con el navegador, etc., se controla por una rueda situada detrás de la palanca de cambio, una solución, utilizada por otros fabricantes, útil y que no obliga a apartar la vista de la carretera cuando uno se habitúa a ella.

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Los asientos son confortables, se puede estar conduciendo cómodamente 4 horas sin que se noten molestias. En las plazas traseras, de aspecto premium, se alojan dos pasajeros con confort, e incluso un tercero esporádicamente.

En general la ergonomía es buena y con una lógica de distribución fácilmente asimilable. La palanca de cambio está situada demasiado retrasada, una peculiaridad común en muchos automóviles, que junto con los 113 mm de recorrido longitudinal, hace que los cambios rápidos, por ejemplo de 3ª a 4ª, cuando se efectúa un adelantamiento o se tiene el día “racing”, no sean del todo lo cómodos que sería de desear.

En esta última versión del A3 Audi se ha centrado en la disminución del consumo. Según versiones, el peso se ha reducido en 80 kg, con relación con la anterior versión. Así la estructura de la carrocería de acero endurecido en molde es 18 kg más ligera y el capó motor y las aletas delanteras son de aluminio, lo que significa 9 kg menos.

En el apartado mecánica, del dos litros diésel que hemos probado, se han reducido las pérdidas internas con soluciones como la bomba de aceite de dos fases y los dos árboles de equilibrados situados a la altura del cigüeñal. La inyección de combustible, del tipo common rail llega a una presión de 1.800 milibares, los inyectores son de 8 agujeros.

El turbocompresor es de geometría variable y los gases de escape recirculados pasan por un intercambidor de calor gas/líquido. También tiene el sistema star/stop. El resultado es realmente notable, circulando en los límites legales, en un recorrido de 400 km por autovías y carreteras generales el consumo se ha situado en los 5,3 l/100 km.

El comportamiento dinámico es bueno, toma las curvas rápidas con mucho aplomo y es ágil en las lentas. Sus recuperaciones son brillantes. Los adelantamientos se realizan con suma facilidad, siempre teniendo la precaución de seleccionar una relación de cambio más corta, habitualmente 4ª.

Resumiendo, el Audi A3 responde totalmente a la categoría premium en cuanto a acabados y nivel de confort. En la versión 2.0 TDI probada el consumo es muy contenido sin merma de unas brillantes prestaciones.

 

FICHA TÉCNICA: