SEAT ALHAMBRA 2.0 TDI CR 177 CV

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El Seat Alhambra es un monovolumen grande, de casi 5 metros de largo, concretamente 4.854 mm, que tiene una masa en orden de marcha (MOM) de 1.855 kg L homologado para llevar remolque con freno de hasta 2.200 kg.

Su vocación familiar es clara y cumple las expectativas que se esperan de un coche de este tipo.

De serie viene con dos filas de asientos, cinco plazas, la unidad probada tenía una tercera fila, opcional, que eleva las plazas a siete. Las tres plazas de la segunda fila son amplias con espacio suficiente para las piernas de sus ocupantes, que verán transcurrir los kilómetros con comodidad.

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Las dos plazas de la tercera fila son más justas, bien para los pequeños de la familia, no también para los adultos con espacio justo para las piernas.

Con los asientos de la tercera fila plegados, maniobra muy fácil de realizar, el espacio de carga del maletero es realmente grande, 658 litros hasta el nivel de la bandeja, pero se hace inmenso si abatimos los asientos de la 2ª fila.

 

Todos los asientos se pliegan individualmente, con lo que permiten adaptarse a las necesidades de cada momento.

Los mandos tienen una ergonomía correcta, con los habituales controles de sonido y ordenador de a bordo en el volante.

Las puertas traseras deslizantes tienen apertura automática, al igual que el portón trasero, se controlan desde el salpicadero, desde la misma puerta o con la llave de contacto. 

Es cómodo y, aunque su utilidad es discutible, sí que es un gadget que gusta y llama la atención.

El comportamiento dinámico es mejor de lo que cabe esperar de un monovolumen de estas dimensiones. Muy estable en autopista, tanto en recta como en las curvas rápidas. En carreteras viradas, naturalmente acusa el peso y las dimensiones, aunque da confianza y se muestra ágil. El motor es potente, acelera bien, pero el cambio tarda un poco en reaccionar. Lo que menos le gusta a este cambio automático DSG son las maniobras de aparcamiento.

Es un muy buen tractor de caravanas. Para empezar la cámara de visión trasera facilita enormemente la maniobra de enganche, ya no se precisa que otra persona, habitualmente el cónyuge, guie.

En carretera su aplomo y peso, hace que la caravana le siga sin problemas. En carreteras con cuestas, con caravana, nos pareció mejor seleccionar la opción “S” del cambio DSG, el coche responde mejor y se evitan muchos cambios de velocidades.

El Alhambra es bastante sobrio, sin remolque y respetando las velocidades legales, el consumo se sitúa alrededor de los 7 litros cada 100 km. Con caravana, en autovía, circulando entre 90 y 100 km/h, se contenta con un gasto entre 9,5 y 10 litros a los 100 km.

Nuestro Alhambra llevaba el enganche opcional que monta Seat. Tiene la piña de conexión eléctrica incorporada y es plegable. En el lateral izquierdo del maletero hay una pequeña palanca que los desenclava, el gancho baja y hay que acabar de posicionarlo manualmente, para plegarlo se realiza la operación a la inversa; sencillo y cómodo.

FICHA TÉCNICA: