II ACAMPADA DE LA MORCILLA

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El Club Campista Burgalés ha celebrado durante los días del 2 al 5 de junio, la segunda edición de la Acampada de la Morcilla, el camping Olite (Navarra).

Esperaban mucha participación propia y también de otros clubes, ya que estaban invitados los periféricos (CCC de Álava, CCC de La Rioja, CCC de Navarra, CC Soriano, así como los clubes de Aragón) aunque no tuvo mucho éxito la convocatoria, ya que solo acudieron 11 instalaciones, todos ellos socios del Club, excepto una de Valladolid. Eso no les impidió pasarlo fenomenal siguiendo un variado programa, que se desarrolló de la siguiente manera:

El viernes una vez que todos estuvieron instalados, cogieron los coches e hicieron una excursión medieval, para conocer dos preciosos pueblos navarros como son Ujué y San Martín de Unx, la verdad es que vale la pena acercarse y gozar de estos pueblos tan bonitos y tan bien conservados; en Ujué tomaron las típicas “migas de pastor”, deliciosas. Una vez en Olite, comieron un menú en un restaurante de la localidad para estar todos juntos, y por la tarde visita guiada al castillo de Olite, que agradó tanto a niños como a mayores. De vuelta al camping, Maribel cocinó las deliciosas “sopas de la Marieta” que tanto gustan a todos, y los jóvenes nos prepararon una barbacoa a escote.

El sábado a las 11,00 horas visitaron el Museo del Vino de Olite, le gustó a todo el mundo. Después fueron a la bodega de “Cosecheros Reunidos”, tomaron unos vinos por Olite y comieron todos en el restaurante del camping un menú ofrecido por el Club organizador. Por la tarde cada cual a su aire, algunos fueron a Tafalla, otros a Calahorra, otros a Peralta, y a las 21,00 horas degustación de “Morcilla de Burgos”, que para eso es la acampada de la Morcilla, y también se tomaron sopas de la Marieta sobrantes del día anterior.

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El domingo día libre, algunos estuvieron en una taberna del “Far West”, entre Tafalla y Olite que estaba muy bien ambientada y frecuentada por moteros. Para comer compartieron una paella de marisco que les preparó Félix, el dueño del restaurante del camping. Y con este último acto, despedida y regreso a casa.