SEAT ATECA, LLEGA PARA QUEDARSE

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El primer SUV de la marca de Martorell acaba de coronarse como Coche del Año en España 2017 en los premios otorgados por el diario ABC. El sector al completo se ha volcado con el Seat Ateca, un modelo que ha cumplido las expectativas, por muy altas que estuvieran. Nosotros apretamos a su nuevo pilar (junto con el Ibiza y el León) en un entorno 100% off-road y con una caravana enganchada para decidir, de una vez por todas, si su éxito es merecido.

La noche se avecinaba caótica e inesperada en los Premios Coche del Año ABC 2017. Los finalistas poco tenían que ver unos con otros y mucho que contar. El arma tecnológica Peugeot 3008, el ecológico Kia Niro, el chic-urbanita Citroën C3 y el amante italiano Alfa Romeo Giulia se enfrentaban al tan esperado Seat Ateca. Este último se impuso entre el jurado, compuesto por treinta periodistas, por sus capacidades, equipamiento y la gran aceptación del mercado. Visto lo visto el equipo de encaravana.com no ha querido quedarse atrás y hace unos días pudimos comprobar si todas estas alabanzas corresponden a la realidad. Se han hecho muchas pruebas de este todocamino por lo que nos centramos en sacar su máximo partido entre caminos de montañas y, de paso, ver qué tal se le da cargar con una casa a cuestas. Aquí la prueba de la Fendt Saphir 465 SFB.

La unidad de pruebas que llegó a nuestras manos se trata del Seat Ateca con propulsor 2.0 TDi de 190 CV, cambio automático DSG, tracción a las cuatro ruedas (4Drive) y acabado Xcellence, el tope de gama. En octubre de 2016 el Ateca ya adelantaba que iba a ser un superventas y todos nos sorprendimos al investigar un poco sobre sus matriculaciones. Lejos de conformarse con el equipamiento de serie, el cliente de este SUV ha decidido apostar por la calidad y la gasolina. Sí, como lo leen. El motor más vendido por entonces era el 2.0 TSI de 150 con el acabado Xcellence. El cambio automático de doble embrague DSG suponía un 20% de sus ventas mientras que el 4Drive un 10%.

Una vez nos hacemos a la idea de la tendencia del comprador nos subimos al nuestro Ateca naranja con otra idea. Este León levantado y ensanchado mediante blisters horizontales juega con la luz para crearnos una imagen distinta de su interior. Toda su carrocería muestra contundencia a la par que elegancia pero con un objetivo claro, parecer un modelo compacto y más bien ancho. Sus grupos ópticos delanteros, heredados ahora en el nuevo León, firman una mirada característica al igual que los traseros. Lo veremos, y mucho, por las calles así que su estética no se puede discutir: ha gustado.

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Una vez en el interior el chip cambia. Por fuera se ve un todocamino contenido mientras que en el asiento la sensación de espacio se incrementa notablemente. La libertad de movimientos y un diseño sencillo, minimalista y limpio ayudan a sentirse cómodo y listo para la kilometrada. La posición de conducción se eleva unos 12 centímetros respecto al León, un elemento clave para el éxito de los SUV, y sus asientos de tapizados en Alcantara son confortables sin ser lo mejor del modelo. El salpicadero cuenta con una nueva pantalla de infoentretenimiento táctil y de ocho pulgadas. Gracias al Easy Media Connect, la conexión Seat Full Link y la aplicación Seat ConnectApp podemos tener nuestro propio móvil de forma fácil y rápida. El espacio trasero también se caracteriza por su habitabilidad, por encima de rivales como el Tucson, pero en cuanto al maletero su capacidad de 485 litros es menor que la media.

 

 

COMPORTAMIENTO

La gran duda al ver el Seat Ateca es: al ser tan grande, ¿Se moverá bien? La respuesta es . Nuestra unidad de pruebas pesa más de 1.600 kilogramos pero el trabajo de los ingenieros ha valido la pena y su barqueo en puertos de montaña es casi imperceptible. Si lo buscas, lo encuentras pero estamos hablando de un crossover por lo que su dinamismo nos pareció más que aceptable. La tracción 4Drive ayuda bastante y el selector de modos de conducción (Eco, Normal, Sport, Off-Road e Invierno) también aporta su granito de arena sin ser un cambio bestial de sensaciones. Antes de entrar a las pistas 4×4 pudimos poner a prueba el TDI de 190 CV con la caja DSG de siete velocidades.

Lejos de ser el propulsor más equilibrado (apostamos por el de 150 CV) su comportamiento no admite quejas más allá del consumo, superior a 8,5 litros de media. Elástico y respondón, este bloque no se queda nunca “en bragas” con una respuesta ágil desde bajas y aprovechando siempre todo el par gracias a un buen entendimiento con el cambio. Al arrastrar la caravana la potencia del motor cobra protagonismo permitiendo circular por vías rápidas sin problemas para adelantar. Eso sí, se detectan ciertas imprecisiones y balanceos al incrementar la velocidad, un detalle a mejorar teniendo en cuenta su faceta familiar.

OFF-ROAD

Rápidamente nos dimos cuenta de su cumplidor comportamiento en carretera así que decidimos ir al monte. Sorprendente sería el mejor adjetivo para resumir nuestra experiencia 4×4 al volante del Ateca, un SUV compacto que se aleja de los estereotipos de “coche grande y alto para las madres”. Visto desde fuera y en ciudad su altura respecto al suelo (187 milímetros) engaña, probablemente por su diseño. Por suerte, no cuenta con elementos decorativos superficiales que limiten su carácter aventurero así que siempre se libra de roces en la parte inferior.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Su tracción 4Drive en modo Off-road cuenta con un ESP que activa los controles cuando una rueda se queda en el aire, permitiendo salir de cualquier lio al más inexperimentado conductor. Esto, sumado al sistema de control de descenso convierte al Ateca en el mejor aliado para los primerizos que se alejan de la urbe de vez en cuando para pasarlo bien en la montaña.

 

*Chasis = Plataforma MQB Volkswagen*