Prueba: WEINSBERG CARABUS 601MQ

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El Carabus está construido sobre un furgón Fiat Ducato LH2, de batalla larga y techo alto, con motor de 2,3 litros de cilindrada y 120 CV de potencia, acoplado a un cambio de velocidades de seis relaciones. El mismo que habitualmente utilizan otros constructores para realizar sus campers.

El comportamiento dinámico no proporciona sorpresas desagradables, es ágil, tiene aceleraciones francas que facilitan los adelantamientos de camiones y turismos, aunque es mejor jugar con el cambio de velocidades, que está bien situado, en el salpicadero, cerca del volante, es preciso y rápido. Circular por carretas estrechas no requiere atención especial, ya que sus dimensiones apenas superan a las de un SUV, o un todoterreno grande.

 

 

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La potencia del motor, y el correcto escalonamiento de las relaciones del cambio, hacen que superar las paellas en cuestas empinadas no sea problemático ni haya que jugar con el embrague. En carreteras amplias y autovías se mantienen velocidades de crucero como los turismos, y hay que estar atento a no superar los límites de velocidad legal. Alcanza los 140 km/h con facilidad. En ciudad se maneja bien, aunque a veces es difícil encontrar un hueco de aparcamiento suficientemente grande para sus 6 metros de longitud, es mejor, si se puede, aparcar en batería. Se nota falta de visibilidad trasera, no tiene retrovisor central, solo los dos laterales, se echa en falta un parktronic o una cámara trasera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A destacar los pocos ruidos, en ruta, provinientes del mobiliario, a condición de haber colocado bien los platos, sartenes, latas y demás enseres. Como todos sus congéneres la altura del piso con relación al suelo es alta, alrededor de los 50 cm para subir sin escalón intermedio. El plan distribución del espacio interior es el clásico para campers, salón delantero utilizando los asientos giratorios de la cabina de conducción, cocina en el lado derecho, ocupando parte de la puerta deslizante lateral, en el centro el armario ropero, a la derecha, debajo de la nevera y el cuarto de aseo enfrente. Al fondo una cama grande, de 140 cm de ancho, sobre dos tambuchos, ocupados parcialmente por los depósitos de aguas, etc. Debajo de la cama un espacio de almacenamiento accesible desde el exterior a través de las puertas traseras del furgón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La utilización de un camper es diferente de la de una autocaravana. La movilidad prima, por lo tanto sus dimensiones son más reducidas, y el espacio interior también, el número de posibles ocupantes es menor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dos personas se mueven con facilidad, más ocupantes obliga a respetar determinadas normas, como estar sentado sino es imprescindible. Pues si alguien está cocinando o fregando los platos, se debe apartar si otra persona quiere ir hacia la cama trasera o al aseo.

Lógicamente los armarios son más pequeños, es el caso del ropero, que resulta algo bajo para colgar chaquetas grandes, el espacio libre debajo de la barra del colgador es de 87 cm. Hay otro tambucho debajo del banco delantero, aunque los refuerzos de los anclajes de los cinturones de seguridad molestan cuando se quieren poner objetos voluminosos, como ocurre en muchos otros campers y autocaravanas.

Tiene numerosas ventanas practicables, las correspondientes a las puertas traseras tienen unas cortinillas que dan intimidad y limitan el paso de la luz cuando se utiliza la cama. El frigorífico, de 60 litros, es de compresor lo que garantiza un funcionamiento satisfactorio, el congelador hace hielo incluso en los calurosos días de agosto, en un camper previsto para moverse con frecuencia no debe dar problemas de carga de batería.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En resumen un camper completo, a un precio asequible dentro de su categoría, con todas las ventajas y también desventajas de este tipo de vehículo.

FICHA TÉCNICA: